A estas alturas, la llegada de un cisne negro ha hecho que todo lo creído con anterioridad se ha puesto en entredicho. La falsa seguridad de la estabilidad escondía la enorme incertidumbre a la que todas las empresas nos enfrentamos cada día y, dentro de ello, la logística es un punto clave.
En un mundo cada vez más interconectado y global un hecho aislado a 8.000 kilómetros puede tener incidencia en el suministro local de una empresa. Cuando tomas perspectiva de esto, uno asume la enorme exposición y vulnerabilidad que sufre la cadena de suministro y, bajo el principio que indica que toda cadena es tan fuerte como su eslabón más débil, se debe asumir que actualmente la logística está enormemente influenciada por todas las debilidades a las que se enfrentan los actores que participan.
No se dispone de una bola de cristal que anticipe el futuro y no todas las empresas pueden permitirse disponer de una estructura que permita manejar varias alternativas a escenarios como al que actualmente nos enfrentamos. No obstante, sí debemos hacer autocrítica y asumir que la prevención, aunque costosa, es una de las principales ventajas competitivas que puede tener una empresa en el futuro, y que preparar planes de contingencia debe ser una actividad que toda empresa debe incorporar a su presupuesto anual.
La compañía debe disponer de procesos y procedimientos robustos que acaparen el mayor número de escenarios y variables problables, si bien es imposible, por practicidad y complejidad, poder tener controlados todos los hechos susceptibles de ocurrir. No obstante, disponer de alternativas o al menos conocerlas en aquellos elementos clave, puede permitir a la empresa una reacción más rápida, así como un camino ya estudiado, que evitará abordar el problema una vez ya sufrimos sus consecuencias. De esta forma, se reducen los errores y los costes que genera la toma de decisiones bajo la necesidad y la premura.
La comunicación transparente con los clientes y proveedores es algo imprescindible para reforzar las cadenas de suministro. Contar con previsiones de nuestros clientes es un punto de partida que permite planificar con tiempo y poder hacer frente a imprevistos sin que el lead time se vea afectado. Por otra parte, cuando actuamos como clientes, debemos suministrar en la medida de lo posible información a nuestros proveedores para controlar el tempo de nuestros pedidos. De este modo, a la visión local de la empresa se le añaden las necesidades del resto de actores, así como sus conocimientos y experiencias con otros proveedores y clientes que enriquecen los procesos de la empresa.
Hoy el mundo sufre una pandemia que ha desencadenado muertes, contagios o restricciones en los movimientos de personas y mercancías, cuyas consecuencias para la actividad económica mundial son difíciles de prever y valorar.
Sin embargo, no debemos caer en el pesimismo y la culpa, pues todo lo que hoy vivimos ha abierto la puerta a un sinfín de oportunidades y puntos de mejora que aquellos que sepan leer, anticipar y trabajar les permitirá, no solo volver a la actividad normal, sino salir reforzados. Ver el lado bueno de las cosas requiere de humildad, compromiso y actitud.
Ánimo
Nombre | Gerardo Moreno |
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Empresa | HC Clover PS |
Cargo | Gerente de Logística y Controller |
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