El mercado mundial de fabricación farmacéutica ha entrado en una fase de expansión estructural sin precedentes, según el último análisis de Mordor Intelligence de enero de 2026. Tras alcanzar una valoración de 506.530 millones de dólares en 2025, se estima que el sector llegará a los 885.210 millones de dólares en 2031, lo que representa una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 9,77%. Este impulso está liderado por inversiones masivas en capacidad de producción, que superaron los 300.000 millones de dólares entre 2024 y principios de 2026.
La transformación del sector está marcada por tres vectores tecnológicos: el procesamiento continuo, la adopción de la inteligencia artificial y el auge de los biosimilares tras la expiración de patentes clave. La IA ya está presente en el 28% de las líneas de producción globales, logrando reducir en un 19% los lotes fuera de especificación. Asimismo, compañías líderes como Eli Lilly y AstraZeneca encabezan la expansión con inversiones de 27.000 y 50.000 millones de dólares respectivamente, enfocadas en biológicos y nuevas terapias para neurología y oncología.
El informe también destaca una tendencia creciente hacia la relocalización (reshoring) de principios activos (APIs) para combatir la fragilidad de la cadena de suministro, que provocó 137 desabastecimientos de fármacos en 2024. Pese a las presiones de precios impuestas por regulaciones en EE. UU. y Europa, el sector confía en la eficiencia operativa de las nuevas plantas automatizadas para mantener la rentabilidad y asegurar la soberanía tecnológica.