Revista Farmespaña Industrial Noviembre-Diciembre 2025

Validación de filtración en la Industria Farmacéutica: un enfoque técnico basado en riesgo La filtración es uno de los pasos más críticos en la producción farmacéutica, especialmente cuando el objetivo es obtener un producto estéril o de elevada pureza. Aunque en la práctica suele percibirse como una operación sencilla —aplicar presión y dejar que el fluido atraviese un filtro— desde el punto de vista regulatorio y científico implica una serie de consideraciones complejas que deben ser comprendidas, demostradas y documentadas. GESFILTER SL L a validación de filtración consis- te, esencialmente, en demostrar que un filtro funciona de manera segura y eficaz con el producto real y bajo las condiciones reales de proce- so. No es un ejercicio teórico ni una ve- rificación genérica: se trata de entender cómo interactúan el producto, el filtro y las condiciones operativas, y de evi- denciar que esa interacción no genera riesgos para la calidad del medicamento ni para el paciente. 1. Comprender la interacción entre el producto y el filtro El primer paso para validar un sistema de filtración implica estudiar cómo el produc- to afecta al filtro y cómo el filtro afecta al producto. Existen fluidos que pueden mo- dificar las propiedades de una membrana: pueden hincharla, degradarla, obstruirla rápidamente o alterar su estructura interna. A su vez, el filtro puede tener un efecto no deseado sobre el producto, adsorbiendo parte del principio activo, reteniendo com- ponentes críticos o liberando sustancias químicas propias de los materiales (los co- nocidos extractables o, en condiciones rea- les, lixiviables). Antes de abordar cualquier estudio de retención o capacidad, es imprescindible confirmar que filtro y producto son compa- tibles. Este análisis suele requerir pruebas de flujo, caída de presión, estabilidad es- tructural del filtro y mediciones de perdida por adsorción. En algunos casos, un sistema de filtración no falla por incapacidad micro- biológica, sino porque el producto queda parcialmente secuestrado en la membrana o porque el caudal se vuelve inaceptable- mente lento durante la producción. 2. La importancia de los extraíbles y lixiviables Los materiales poliméricos presentes en filtros, carcasas o sistemas de un solo uso pueden liberar compuestos químicos. Aunque estos compuestos estén en nive- les extremadamente bajos, las exigencias regulatorias actuales requieren demostrar científicamente que no representan un riesgo toxicológico ni afectan la estabili- dad o funcionalidad del medicamento. Los estudios de extraíbles se diseñan para forzar el peor escenario posible: tem- peraturas elevadas, tiempos prolongados de contacto o uso de solventes agresivos. A partir de este análisis se identifican po- sibles compuestos migrables. Posterior- mente, los estudios de lixiviables buscan confirmar si esos compuestos aparecen, o no, bajo las condiciones reales del proceso farmacéutico. La evaluación toxicológica final completa el ciclo, traduciendo datos analíticos en decisiones de seguridad para el paciente. 3. Retención microbiana: demostrar lo que no se ve Cuando un filtro se utiliza como etapa de esterilización por filtración, la validación debe demostrar que es capaz de retener microorganismos incluso en circunstan- cias adversas. Para ello se emplea un desafío microbiano con una carga ex- tremadamente alta del organismo de referencia, normalmente Brevundimo- nas diminuta. Lo relevante aquí es que el desafío no debe hacerse en agua o soluciones sim- ples si el producto real presenta mayor complejidad: viscosidad elevada, pre- sencia de proteínas, tensoactivos, par- tículas o tensiones superficiales muy distintas. Cada uno de estos elementos puede influir en la interacción entre el mi- croorganismo, la membrana y el fluido. Por eso, en una validación robusta el desafío debe simular —o reproducir fielmente— las condiciones reales de operación. Rete- ner un microorganismo en agua no garan- tiza retenerlo en un medio complejo. 4. El desempeño del filtro bajo condiciones de proceso reales La validación no termina demostrando compatibilidad o retención. Un filtro tam- bién debe ser capaz de funcionar de forma reproducible durante el tiempo y volumen de proceso previstos. Esto implica estudiar su rendimiento real: cuánto tiempo tarda en saturarse, cuánta presión necesita para mantener el caudal requerido, qué volu- men máximo puede procesar sin compro- meter la integridad de la membrana. Estos estudios permiten dimensionar correctamente las superficies filtrantes y prevenir desviaciones en producción. Es habitual descubrir que un filtro aparente- mente apto falla prematuramente cuando se expone a partículas finas o cuando el producto contiene componentes suscepti- bles de formar capas colmatantes. Validar el throughput o capacidad real evita para- das inesperadas o sobrecostes derivados de cambiar filtros de forma no planificada. FILTRACIÓN 68 FARMESPAÑA INDUSTRIAL · NOV/DIC 25

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