Revista Farmespaña Industrial Julio - Agosto 2024
De este modo, toda actividad económica que busque financiación y se denomine sos- tenible debe contribuir a la consecución de los seis objetivos climáticos correspondien- tes a la “taxonomía climática”. 1. Mitigación del cambio climático: ge- neración, distribución y uso de energías renovables, aumentar la movilidad lim- pia y buscar la mejora de la eficiencia energética. 2. Adaptación al cambio climático redu- cir o prevenir las repercusiones climáti- cas actuales o futuras. 3. Protección de los recursos hídricos y marinos, evitar vertidos de aguas resi- duales y proveer el acceso de agua pota- ble a la población. 4. Transición a una economía circular, los productos deben incluir en su fabri- cación y diseño los conceptos de “du- rabilidad”, “reparabilidad” y “reciclabili- dad”. 5. Prevención ycontrol de la contamina- ción, mejorar la calidad del aire, el agua y el suelo o mitigar riesgos para la salud. 6. Recuperación de la biodiversidad y ecosistemas, proteger los hábitats na- turales de especies, gestión forestal y de la agricultura sostenibles. Tener muy presente el trabajo que hay que realizar también en la reducción de la Hue- lla hídrica, que tiene gran afectación en distintos de los objetivos de la “taxonomía climática” Analizando con más detalle la supply chain de un producto, nos adentramos aún más en nuestro proceso productivo y analizamos dentro de los criterios ESG (Environmental, Social and Governance) la parte más focaliza- da en los equipos de fabricación, producción, utilities, generaciones, reutilización, etc. Si recorremos toda la supply chain, debe- mos ser capaces de analizar a lo que podría- mos llamar como “huella embedida” de un producto, para poder medir de un modo real la “huella de carbono” que producimos al generar nuestro producto desde su inicio del ciclo de vida hasta su fin. Es decir, medimos la “huella de carbono” teniendo en cuenta las emisiones genera- das en la producción de la materia prima, así como el transporte, las emisiones en la propia generación del producto fabricado y en el fin del ciclo de vida, las emisiones ge- neradas para su eliminación, si fuera el caso. Existen herramientas para la medición del ciclo de vida del producto, que pueden pro- porcionar datos realistas para ayudar en la toma de decisiones. Es decir, no solo debemos quedarnos en un análisis puntual de lo que pasa en nuestra pequeña parcela de la planta de producción, debemos tomar la consciencia de que todo el ciclo de vida debe estar en consonancia ◉ DESCARBONIZACIÓN Y SOSTENIBILIDAD 119 FARMESPAÑA INDUSTRIAL · JUL/AGO 24 Seis objetivos climáticos Análisis ESG de la supply chain .
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