Revista Farmespaña Industrial Julio-Agosto 2025
con la sostenibilidad ambiental. Pero para que este enfoque sea realmente efectivo a largo plazo, es fundamental que el siste- ma evolucione junto con la organización. Un SGE no debe ser estático, sino capaz de adaptarse a nuevas tecnologías, cambios re- gulatorios y necesidades operativas. Contar con plataformas flexibles y servicios escala- bles facilita esta evolución, permitiendo a las empresas ajustar sus estrategias energéticas de forma ágil y mantener el rumbo hacia sus objetivos a corto, medio y largo plazo. El primer paso al implementar un SGE para una gestión energética eficaz es la ela- boración de un mapa energético integral. A través de la representación detallada de las fuentes, flujos y puntos de consumo de energía, se visualiza de forma integral cómo se distribuye y utiliza la energía en cada eta- pa del proceso productivo. Este diagnóstico permite identificar los principales focos de consumo, establecer indicadores clave de desempeño energético (EnPIs) y detectar oportunidades de mejora. Además, ayuda a planificar inversiones en tecnologías más eficientes y a cumplir con los objetivos am- bientales de las compañías. La digitalización juega un papel clave en este proceso. Sinergias tecnológicas El SGE también debe integrarse con otros sistemas de planta que actúan como fuen- tes de datos precisas y continuas. Un ejem- plo destacado son los BMS (Building Mana- gement System) que permiten supervisar, controlar y optimizar los distintos servicios e instalaciones técnicas de un edificio, como la climatización (HVAC), iluminación, ventila- ción, seguridad y consumo energético. Por ello, además de resultar especialmente úti- les para mantener condiciones ambientales críticas y garantizar la continuidad operativa, los BMS también facilitan la recopilación de datos clave para el análisis energético. Así, la sinergia entre ambos sistemas permite identificar patrones de consumo, detectar ineficiencias y aplicar medidas correctivas de forma automatizada. Otro ejemplo de fuente de datos útil para el SGE es el software de mantenimiento predic- tivo. Basados en sensores, análisis de datos y algoritmos de inteligencia artificial, estos sis- temas permiten anticipar fallos en equipos críticos como sistemas HVAC, compresores, bombas o unidades de refrigeración, antes de que se produzcan. Además de maximi- zar la fiabilidad operativa, al evitar paradas no planificadas y mantener los equipos en condiciones óptimas de funcionamiento, se reduce el consumo energético asociado a ineficiencias mecánicas o sobrecargas. Inte- gradas dentro de un SGE, estas herramientas no solo prolongan la vida útil de los activos, sino que también contribuyen a un uso más racional y optimizado de la energía. Energía industrial desde otro ángulo Otra aproximación hacia la gestión energé- tica en la industria es la integración de pre- visiones de generación de energías renova- bles y datos de consumo energético en los algoritmos de planificación. De este modo, las empresas pueden optimizar el uso de la energía en sus procesos productivos. Me- diante el uso de software especializado, es posible alinear la producción con los mo- mentos de mayor disponibilidad de energía limpia y con las horas valle, lo que se traduce en una reducción de la dependencia de com- bustibles fósiles, menores costes energéticos y una mejora en la rentabilidad operativa. Complementando la optimización ba- sada en datos y previsiones, la eficiencia energética también se impulsa mediante la incorporación de equipos y componentes de alta eficiencia, capaces de reducir sig- nificativamente el consumo energético sin comprometer el rendimiento de los proce- sos críticos. Motores eficientes, variadores de frecuencia, iluminación LED y sistemas HVAC avanzados son solo algunos ejemplos que permiten reducir el consumo energéti- co en cada etapa del proceso productivo. A esto se suman los sistemas de recuperación de calor, que capturan la energía térmica residual generada en procesos como la cli- matización, la esterilización o la producción de vapor, y la reutilizan en otras etapas del ciclo productivo. De este modo se reduce la demanda energética total y se disminu- ye las emisiones asociadas, contribuyendo a una operación más sostenible y alineada con los objetivos de descarbonización del sector. Más allá de la eficiencia y la optimiza- ción, una gestión eficiente de los sistemas energéticos es asimismo crítica para ga- rantizar la seguridad y la continuidad ope- rativa. Una infraestructura energética bien diseñada y mantenida reduce significativa- mente la probabilidad de fallos en el sumi- nistro o en los equipos auxiliares, se evita la interrupción de los procesos producti- vos y se protege la integridad de produc- tos altamente sensibles a las condiciones ambientales. Por todo lo anterior, la eficiencia energéti- ca en la industria farmacéutica y biofarma- céutica ha dejado de ser únicamente una exigencia normativa, para convertirse en un motor estratégico de competitividad. Redu- cir costes, impulsar la sostenibilidad y forta- lecer la resiliencia operativa son hoy objeti- vos inseparables de una gestión energética inteligente. La combinación de tecnologías inteligentes, digitalización y colaboración interdepartamental está marcando el cami- no hacia una producción más limpia, resi- liente y alineada con los objetivos climáti- cos globales, sin comprometer la calidad ni la innovación. Este no es solo el futuro del sector. Es, cada vez más, su presente ◉ DIGITALIZACIÓN 158 FARMESPAÑA INDUSTRIAL · JUL/AGO 25 SGE industrial: datos desde su origen hasta su análisis y visualización
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