Revista Farmespaña Industrial Especial Ingeniería Farmacéutica 2026

La importancia de medir y optimizar los cambios de formato en la industria farmacéutica Tradicionalmente, las plantas farmacéuticas operaban con campañas largas y estables, diseñadas para maximizar la eficiencia mediante la repetición. Sin embargo, la creciente proliferacióndepresentaciones,mercadosyrequisitos regulatorios ha reducidodrásticamente el tamaño de las campañas, incrementando la frecuencia de los cambios de formato y la complejidad operativa asociada. ASM E n este nuevo contexto, la eficiencia de una planta ya no puede evaluar- se únicamente en función del rendi- miento durante los periodos de producción. Los tiempos necesarios para preparar la línea —ajustes, configuraciones, verifica- ciones y liberaciones— forman hoy parte estructural del ciclo productivo y tienen un impacto directo en la productividad global y en los indicadores de desempeño industrial. El punto de partida: KPIs centrados en el tiempo productivo Tradicionalmente, los proyectos de mejo- ra de productividad en la industria farma- céutica comienzan midiendo indicadores asociados al tiempo en el que la línea está fabricando. Métricas como el OEE (Overall Equipment Effectiveness) se han consoli- dado como referencia para evaluar la eficien- cia de los procesos productivos, analizando aspectos como disponibilidad, rendimiento y calidad. Este primer nivel de medición permite identificar pérdidas durante la producción: paradas no planificadas, microparadas, re- ducciones de velocidad o problemas de calidad. Cuando estos KPIs alcanzan un cier- to grado de madurez, muchas compañías descubren que, aunque la producción esté optimizada, existe todavía un importante margen de mejora fuera del tiempo es- trictamente productivo. El siguiente nivel de madurez: medir cuando no se produce En plantas con una alta rotación de produc- tos, campañas más cortas o lotes cada vez más pequeños, los cambios de formato adquieren un peso creciente en la eficiencia global. En este contexto, muchas compañías dan el salto a calcular esos mismos KPIs de productividad, pero aplicados al tiempo empleado en los cambios de formato. La reflexión es clara: no sólo es importante saber cuán eficientes somos cuando esta- mos produciendo, sino también cuando no lo estamos, pero estamos preparando la lí- nea para la siguiente producción. Cuanto menos tiempo se tarde en realizar los cambios de formato, menos recursos se empleen y menos errores se cometan duran- te la preparación, más eficiente será el pro- ceso productivo en su conjunto. Cambios interbatch y cambios inter- campaing: dos realidades distintas Al hablar de cambios de formato en la in- dustria farmacéutica es fundamental dife- renciar entre: • Cambios interbatch, cuando se fabrica el mismo producto pero se inicia un nue- vo lote. • Cambios intercampaing, cuando se pasa de fabricar un producto a otro di- ferente. En ambos casos existen tareas relaciona- das con la limpieza de los equipos y con la configuración de la línea, pero el alcance y la complejidad de estas tareas pueden ser muy distintos. Mientras que un cambio inter- batch suele implicar limpiezas más acotadas y ajustes menores, un cambio de campaña puede requerir limpiezas más exhaustivas, cambios físicos de utillajes y modificacio- nes significativas en la configuración de los equipos. Gestionar correctamente estas diferencias es clave para reducir tiempos, evitar errores y garantizar el cumplimiento de los requisi- tos GMP. DISEÑO YAUTOMATIZACIÓN DEL PROCESO FARMACÉUTICO 76 FARMESPAÑA INDUSTRIAL · ESPECIAL INGENIERÍA FARMACÉUTICA 26

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