Revista Farmespaña Industrial - Especial Cannabis Medical 2026
A esa posible conversión se añade un riesgo de identificación. Andrews y Paterson (2012) comprobaron que, tras una derivatización concreta con anhídrido trifluoroacético, THC y CBD daban tiempos de retención y espectros de masas coincidentes: no es que la GC-MS no pueda separarlos en general, sino que ese protocolo no es selectivo y transforma el CBD. Elegir mal el método puede, así, añadir THC inexistente o confundir un cannabinoide con otro, lo que explica en parte los resultados dis- pares entre laboratorios (Troncoso et al., 2022; Poortman-van der Meer y Huizer, 1999). Validación y acreditación: la línea que separa la prueba del indicio De aquí se deriva una exigencia técnica con lec- tura jurídica directa. Las Directrices de la UNO- DC para la validación de métodos de análisis de drogas exigen que un método no admita interferencias y estudie expresamente las sus- tancias interferentes. Trasladado a este caso: un método que cuantifique THC bajo en ma- trices ricas en CBD debería demostrar que su preparación e inyección no producen una con- versión significativa de CBD en THC, o que esa contribuciónquedadentrode la incertidumbre demedida. En España la acredita la ENAC con- forme a la normaUNE-EN ISO/IEC 17025, siem- pre para un procedimiento, una matriz y un intervalo concretos. La cromatografía líquida (HPLC-DAD), al no calentar la muestra, evita la descarboxilación térmica y cuantifica por sepa- rado las formas ácidas y neutras; debidamente validada y con selectividad demostrada, es la técnica recomendada para estas muestras. El CTAEX de Extremadura dispone de un método acreditado por HPLC-DAD enmatriz vegetal. Más allá del THC: clasificar el quimiotipo Ahora bien, medir bien el THC es necesario, pero no basta para clasificar la planta. La UNO- DC (manual ST/NAR/40) y la OMS (ECDD, 2018) recogen un criterio químico para diferenciar el quimiotipo fibra del quimiotipo droga: la relación (THC + CBN) / CBD, de tipo fibra si es inferior a 1 y de tipo droga si lo supera. Con- viene precisar qué es a veces se la llama índice de psicoactividad: un criterio de clasificación química entre quimiotipos, no una prueba far- macológica de intoxicación; y el CBN, además, es sobre todo un producto de degradación del THC, dependiente del almacenamiento. Con todo, la idea de fondo es sólida: para valorar la toxicidad de una planta hay que atender tam- bién al CBD, no solo al THC. La defensa técnica: el análisis contradictorio Aquí es donde el peritaje agronómico se vuel- ve decisivo. Si la cifra de THC procede de un GC-FID cuya selectividad frente al CBD no se ha demostrado, y la muestra es rica en CBD con un THC próximo al umbral, ese resultado no acredita por sí solo su psicoactividad. La defensa dispone entonces de una vía sólida: conservar la muestra y pedir un análisis con- tradictorio en un laboratorio acreditado ISO/ IEC 17025, mediante HPLC-DAD, que separe y cuantifique Δ9-THC, THCA, CBD y CBDA sin descarboxilación térmica; en los casos más ajustados, una técnica ortogonal como LC- MS/MS refuerza la conclusión. Que esto no es teoría lo prueba un oficio de noviembre de 2025 en el que el laboratorio del Área de Sani- dad de la Delegación del Gobierno de Navarra reconoce ante un juzgado que no ha podido validar un método fiable de cuantificación de THC a bajas concentraciones y que solo ofre- ce una identificación cualitativa por GC-MS. Un laboratorio oficial admitiendo por escrito que no puede dar la cifra sobre la que pivota la acusación ilustra por qué el contraanálisis es una garantía y no un tecnicismo dilatorio. Conclusión La psicoactividad del cannabis se dirime sobre datos, y esos datos los produce un laboratorio. En muestras con mucho CBD y un THC próxi- mo al límite de decisión, ciertos procedimien- tos de cromatografía de gases pueden produ- cir artefactos que sobrestiman el THC; por eso la idoneidad de un resultado debe evaluarse según el método concreto, su selectividad y su validación. Mientras la calificación de una planta dependa de un umbral agrícola leído en clave penal, y mientras el número que se com- para con él pueda estar afectado por la inter- ferencia del CBD, la fiabilidad analítica seguirá siendo una garantía jurídica de primer orden. Distinguir bien THC y CBD, preferir un HPLC- DAD validado a una GC-FID cuya selectividad no se ha demostrado, y preservar el derecho al contraanálisis no son cautelas prescindibles: son, en muchos casos, la línea que separa una absolución de una condena◉ Referencias • Andrews, R.; Paterson, S. (2012). Identical retention times and mass spectra for Δ9-THC and CBD after TFAA derivatization. J. Anal. Toxicol., 36(1), 61–65. • Dybowski, M. P. et al. (2020). Conversion of canna- bidiol to Δ9-THC during protein precipitations prior to plasma analysis by chromatography. Talanta, 220, 121390. • Golombek, P. et al. (2020). Conversion of CBD into psychotropic cannabinoids including THC: a contro- versy in the literature. Toxics, 8(2), 41. • Holowinski, P. et al. (2022). Formation of trifluoroa- cetic artefacts in the GC injector during cannabidiol analysis. J. Chromatogr. A, 1671, 463020. • OMS — Comité de Expertos en Drogodependen- cias (ECDD) (2018). Revisión crítica del cannabis y la resina de cannabis. OMS, Ginebra. • Poortman-van der Meer, A. J.; Huizer, H. (1999). A contribution to the improvement of accuracy in the quantitation of THC. Forensic Sci. Int., 101(1), 1–8. • Quarles, W. et al. (1973). Conditions for conversion of cannabidiol to THC upon smoking. Clin. Toxicol., 6(2), 211–216. • Troncoso González, A. M. et al. (2022). Sobre determinados aspectos científicos relevantes de los cannabinoides. Informe científico firmado. • UNODC. Directrices para la validación de métodos analíticos para el análisis de drogas ilícitas. Nacio- nes Unidas, Viena. • UNODC. Métodos recomendados para la iden- tificación y el análisis del cannabis (ST/NAR/40). Naciones Unidas, Viena. CALIDAD 51 FARMESPAÑA INDUSTRIAL · ESPECIAL CANNABIS MEDICAL 26
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