Revista Farmespaña Industrial - Julio Agosto 2026
sanitización adicional del punto de uso), se genera una falsa sensación de control. En este escenario, los datos analíticos parece- rán buenos, pero no representarán la rea- lidad del proceso, lo que puede derivar en observaciones regulatorias graves, falta de incentivos para que la producción mejore sus prácticas y, en el peor de los casos, riesgo de producto contaminado. Por el contrario, cuando el muestreo se rea- liza exactamente de la misma forma que el uso en producción, los recuentos microbio- lógicos elevados son prácticamente inevita- bles si las prácticas son incorrectas. Aunque esto conlleva investigaciones, interrupciones en el uso del agua y pérdidas de tiempo de fabricación, también genera un incentivo claro para que la producción mejore sus prácticas de uso del agua. A largo plazo, este enfoque favorece la mejora del proceso, re- duce riesgos para el producto y asegura da- tos de control de calidad verdaderamente representativos. Planes de muestreo En relación con el muestreo de sistemas de agua, las dos preguntas más habituales son dónde muestrear y con qué frecuencia ha- cerlo. La realidad es que no existe un plan de muestreo regulatoriamente obligatorio y único, ya que la estrategia debe adaptarse a cada sistema concreto. El enfoque depende de múltiples factores, como el tipo de sis- tema de agua (PW o WFI), las expectativas regulatorias percibidas, y la capacidad del sistema y de sus operaciones de manteni- miento para mantener bajo control los atri- butos químicos y microbiológicos. Otros factores clave incluyen la temperatu- ra de operación u otras condiciones hostiles para los microorganismos, la calidad de la validación inicial del sistema y el análisis de tendencias históricas, el nivel de riesgo que la organización esté dispuesta a asumir en términos de impacto potencial en el pro- ducto y carga operativa, y la robustez del sistema de gestión de cambios, necesaria para proteger el sistema frente a modifica- ciones no detectadas que puedan afectar su rendimiento. Al no existir una guía regulatoria clara que defina una única forma correcta de mues- trear, las fábricas deben utilizar su propio criterio basándose en el conocimiento del sistema y la experiencia acumulada. En mu- chos casos, esta situación se ve agravada por una falta de experiencia o de confianza en el propio juicio técnico, el temor a las con- secuencias regulatorias de tomar decisiones que puedan ser cuestionadas, el miedo al impacto en fabricación de una desviación, y la presión para reducir la frecuencia y el coste del muestreo y los ensayos. Todo ello hace que el diseño de un plan de muestreo equilibrado sea un ejercicio complejo, que requiere tanto rigor técnico como madurez organizativa Existen enfoques de muestreo comúnmen- te utilizados en la industria farmacéutica para los sistemas de agua, que varían en fun- ción del tipo de agua y del parámetro a con- trolar. En el caso del muestreo microbiológi- co en sistemas de WFI, una práctica habitual —alineada con expectativas regulatorias, especialmente de FDA— consiste en mues- trear cada punto de uso (POU) al menos una vez por semana, complementándolo con el muestreo diario de una parte representativa de los POUs. Para los sistemas de PW, el enfoque mi- crobiológico suele ser menos intensivo. Es común muestrear cada POU cada 2 a 4 se- manas, seleccionando algunos puntos para muestreo semanal. No obstante, aunque esta práctica está extendida, debería mues- trearse con mayor frecuencia, ya que los sistemas de PW son generalmente más sus- ceptibles a problemas microbiológicos que los de WFI, especialmente cuando operan a temperaturas más bajas. En cuanto al muestreo químico, tanto para WFI como para PW, se emplean dos estra- tegias principales. El muestreo en línea, cuando está correctamente validado y se ha demostrado que es equivalente al POU, per- mite una monitorización continua o diaria. Por otro lado, los muestreos manuales sue- len realizarse con una frecuencia diaria o se- manal, lo que conlleva más riesgo. En estos casos, se seleccionan ubicaciones únicas o de peor caso en cada subloop, previamente validadas, o bien se utiliza un esquema de ubicaciones rotativas para cubrir el sistema de forma representativa. Es importante destacar que estos enfo- ques no constituyen requisitos regulatorios mínimos estrictos. Más bien, representan prácticas habituales que deben estar debi- damente justificadas. Resulta especialmente importante contar con una justificación sóli- da cuando se muestrea con menor frecuen- cia de la aquí descrita, cuando algunos pun- tos se muestrean menos que otros, cuando ciertos POUs no se muestrean o se excluyen por no estar en uso, o cuando se basa el con- trol principalmente en sistemas de medición en línea. En todos los casos, la clave es que el plan de muestreo esté respaldado por una evaluación de riesgos y por datos históricos que demuestren que el sistema permanece bajo control. Además del muestreo rutinario, pueden in- corporarse medidas adicionales a los planes de muestreo microbiológico para mejorar la detección temprana de problemas y la inter- pretación de tendencias. Una de estas prácti- cas consiste en rotar los puntos de muestreo según el día de la semana, lo que permite identificar fenómenos específicos asociados a determinados días, como efectos de fin de semana, arranques los lunes u otros patro- nes operativos recurrentes. Otra estrategia eficaz es muestrear los puntos de uso justo antes de su utilización, además del muestreo rutinario programado. Este enfoque proporciona lamuestramás re- presentativa del agua realmente utilizada en proceso y resulta especialmente valioso para evaluar riesgos directos sobre el producto. De forma similar, es recomendable reali- zar un muestreo diario de los POUs críticos utilizados para operaciones de fabricación, dado su impacto directo en la calidad del producto. El control microbiológico puede reforzarse aún más mediante muestreos diarios al ini- cio y al final del loop de distribución, ya sea en puertos de muestreo específicos o en el primer y último POU del sistema. También es una buena práctica realizar muestreos diarios tras etapas críticas de control mi- crobiológico, como filtros o sistemas de sa- nitización por UV, para verificar su correcto funcionamiento. Adicionalmente, el muestreo del agua de alimentación al tanque de almacenamiento, con una frecuencia diaria u otra adecuada- mente justificada, permite detectar proble- mas aguas arriba antes de que afecten al sistema de distribución. Finalmente, el muestreo diario repetido en un mismo punto fijo proporciona una refe- rencia consistente que resulta especialmen- te útil para la investigación de excursiones y desviaciones, ya que facilita la comparación de datos y la identificación de tendencias reales frente a variabilidad aleatoria ◉ higiene y seguridad 130 FARMESPAÑA INDUSTRIAL · JUL/AGO 26
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