Revista Farmespaña Industrial Julio - Agosto 2024

Las organizaciones ante la inteligencia artificial Todo y que los Sistemas de Información nos permiten hacer posible la economía del dato, estructurar y gestionar enormes volúmenes de datos, todavía se necesita la intervención humana para la toma de decisiones. ALFREDO CASAS MERINO BUSINESS DEVELOPMENT MANAGER, SPAIN & LATAM. SMARTSIMPLE SOFTWARE (IRELAND) LTD. M ediante algoritmos, podemos ha- cer que las máquinas aprendan de forma automática en un ciclo con- tinuo (Machine Learning) y, utilizar modelos de lenguaje humano, que traten de emular el proceso cognitivo de toma de decisiones (IA generativa), pero debemos ser conscientes de los límites para aprovechar las oportunidades que nos brinda la Inteligencia Artificial. Todos los cambios implican riesgos, pero hay una constante que se repite: la necesidad de liderazgo y la permanencia de la cultura del cambio en las organizaciones. Los Sistemas de Información La incorporación de los sistemas de informa- ción y las comunicaciones, y su desarrollo especializado, han permitido el tratamiento masivo de datos de las organizaciones, las cuales han sido capaces de mejorar su pro- ductividad al optimizar los procesos clave, automatizando rutinas, reduciendo errores y tiempos ociosos a la vez que han facilitado la organización de las tareas. Este es un empeño que no cesa y, al igual que la calidad, siempre hay capacidad de mejora. Sin lugar a dudas, la irrupción de la IA está alterando los parámetros conocidos en cuan- to al tratamiento y análisis de la información que manejamos, y con el objetivo de facilitar el proceso de toma de decisiones a partir de un universo de datos controlado. Hasta ahora, hemos estado desarrollan- do sistemas de recogida de la información, unificándola en repositorios inventariables, presentándola de una forma organizada y sintética para que los diferentes niveles de la organización puedan abstraer y deducir com- portamientos y aplicar medidas genéricas o específicas. Y este proceso de toma de decisiones sigue requiriendo de una fase de estudio y análisis de la información facilitada por los sistemas de información corporativos, lo que supone un tratamiento personal y profesional. La inteligencia artificial (IA) La disrupción que presenta la IA radica en el diseño y construcción de modelos que pue- dan anticipar decisiones o de funcionalidades que nos van a facilitar los elementos esencia- les para que esa decisión se produzca de for- ma más fundada, lo que abre el camino a una nueva forma de gestión de las organizaciones. La sociedad ha descubierto que las máqui- nas pueden aprender y que si les enseñamos cómo hacerlo pueden aprender a aprender en un bucle continuo, y proporcionarnos im- portantes beneficios en términos de producti- vidad y optimización de los procesos de toma de decisiones. Para que el lector tenga una aproximación y disponga de un bagaje conceptual, basta con que retenga que la IA trata de imitar el proce- so de cognición humana para realizar tareas complejas y aprender de ellas. Formas en las que un sistema aprende: • De forma automática, mediante algorit- mos entrenados y mediante computa- ción. A esta forma de aprendizaje se la denomina Machine Learning (ML) y es un subconjunto de la IA. • Mediante la IA generativa, que utiliza mo- delos de lenguaje de gran tamaño (LLM) para emular el comportamiento humano mediante algoritmos que permiten reco- nocer, traducir, predecir y generar textos a partir del conocimiento de unas fuentes de datos masivos. A este sistema pertene- cen los conocidos ChatGPT, Bard,.. Todo y que la IA viene desarrollándose desde hace decenios, se ha popularizado recientemente con la aparición de asistentes virtuales que se incrustan en nuestros na- vegadores o podemos acceder desde éstos. Además de agilizar la búsqueda de informa- ción, y mediante un lenguaje humano, pue- de resumirla y sintetizarla, aceptar repregun- tas del usuario y elaborar informes en base a la información recolectada, lo que ha abierto un profundo debate social sobre los límites en el uso de la IA. Pero también puede con- ducirnos al error. Todo y la existencia de casos en los que se ha comprobado que socialmente la IA puede transgredir derechos fundamentales y que su uso puede tener repercusiones éticas, económicas y sociales, también es cierto INTELIGENCIAARTIFICIAL 168 FARMESPAÑA INDUSTRIAL · JUL/AGO 24

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