Revista Farmespaña Industrial Julio-Agosto 2025

La acción mecánica favorece la eliminación más profunda y si ponemos aumento de tem- peratura en el desengrasante, se amplía el efecto. Otro punto importante en nuestra pro- puesta, es el hecho que con ello se tiene un control más directo de las superficies y se minimiza la cantidad de producto usado, por lo que también se reduce el residuo final y la cantidad de agua utilizada, puntos que medioambientalmente dan un aporte positi- vo al proceso de limpieza. No obstante, se debe tener en cuenta que el equipo que realice la limpieza tiene que tener paciencia y asumir que tendrá que realizar varias aplicaciones para un correcto resultado. Es imprescindible una vez realizado verifi- car y validar la limpieza. Las normas aplicables a la pasivación y lim- pieza de los aceros inoxidables ya nos mar- can los controles posibles. En AUJOR aconsejamos el uso de varios test, los más fáciles, pero no por el contrario, más útiles, son los macroscópicos: • WIPE TEST–ASTM A380 7.2.2 • WATER BREAK TEST – ASTM A 380 7.2.1 Si existe la posibilidad de añadir ensayos microscópicos, nos dará un resultado mu- cho real, pero es importante decidir el nivel de exigencia, dado que obtener un valor 0 es muy complicado. Como referencia, pode- mos usar la norma ASTM G93/G93M, aunque es una norma de aplicación para equipos de uso para oxígeno, sí que marcan una pauta muy exigente en los grados de limpieza. En el punto 11.4.2 que aplica a los test de limpieza cuantitativos, nos dan amplias opciones y ya nos pautan distintos tipos de niveles de lim- pieza en función de los mg/m 2 de contami- nantes detectados. Conscientes de la dificultad en la limpieza y teniendo presente el nivel de garantía que exigimos, existe una opción que puede ase- gurar una eliminación prácticamente total de los contaminantes superficiales que po- demos encontrar en una superficie pulida: el ELECTROPULIDO . El electropulido es un proceso electrolítico por disolución anódica de la superficie. Esta misma descripción ya nos indica el be- neficio en la limpieza, esta disolución anódi- ca arrastra todo aquello que lleva asociado o adherido a la superficie. Un electropulido correcto elimina entre 3 y 15 micras de la superficie tratada. Este arras- tre conlleva además la creación de una línea superficial mucho más amable que facilita el paso de fluido y las posteriores limpiezas. En un proceso electrolítico las zonas de mayor intensidad de corriente son los ángu- los y aristas, por lo que la dilución superficial que genera el electropulido actuará con ma- yor profundidad en la cresta o en el ángulo que se forma en ambos lados del plano ge- nerado por el pulido. Esto provoca que se abra el microporo favoreciendo el acceso al interior del microvalle arrastrando y remo- viendo la contaminación en su totalidad. Es interesante también como control de un mal pulido, pues al eliminar la arista que ocul- taba el valle, los valores de rugosidad obteni- dos posteriores al electropulido pueden llegar a ser superiores y destaparía el defecto. Insistir que el arrastre de la dilución superfi- cial genera una superficie totalmente asépti- ca y mejora las prestaciones de las limpiezas posteriores, minimizando los puntos que pue- dan generar retención de contaminantes o ocultación de bacterias, levaduras u hongos. Es por ello que el electropulido ofrece una de las ventajas clave en la limpieza de los equipos para la industria farmacéutica: la ca- pacidad para eliminar los restos metálicos, los residuos orgánicos derivados de proce- sos de pulido previos. De esta manera se garantiza una superficie perfectamente limpia e higiénica que resulta de especial importancia en las aplicaciones farmacéuticas, donde la pureza y la integri- dad de las superficies deben ser absolutas para cumplir con los estándares regulatorios y mantener la calidad del producto final ◉ MANTENIMIENTO DE INSTALACIONES 170 FARMESPAÑA INDUSTRIAL · JUL/AGO 25

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