Revista Farmespaña Industrial - Marzo/Abril 2025

el tipo de defecto involucrado—ya sea repentino, progre- sivo o intermitente—y su tasa de ocurrencia estimada. Por último, se evalúa la capacidad de detección. Se revisan los métodos de inspección actuales, el nivel de eficacia de los controles existentes y los riesgos asociados tanto para el productor como para el cliente. También se analizan indi- cadores clave como reclamaciones, acciones correctivas y datos de calidad histórica, lo que permite detectar oportu- nidades de mejora. Es fundamental comprender que no todos los métodos de inspección son adecuados para todos los tipos de de- fectos. Por ejemplo, un plan de muestreo no resulta eficaz frente a defectos intermitentes, pero sí puede ser útil para defectos que aparecen de forma progresiva o repentina. De igual manera, una inspección por atributos puede funcio- nar bien para defectos repentinos, pero resulta poco eficaz ante defectos que evolucionan gradualmente con el tiem- po. Este análisis permite adaptar los controles a la natura- leza real del riesgo, logrando así un sistema de inspección más preciso, eficiente y alineado con las necesidades del proceso. A partir de ahí, se pueden hacer ajustes en las frecuencias de muestreo, los métodos de inspección y las estrategias de control. Algunas inspecciones deberán intensificarse si son esenciales para detectar defectos importantes. Otras pueden reducirse o eliminarse si las mejoras en el proceso las han vuelto innecesarias. En ciertos casos, la automati- zación de las inspecciones puede mejorar la precisión y la eficiencia, liberando a los operadores humanos para que se concentren en tareas de control de calidad más complejas. Sin embargo, ningún plan de muestreo debe conside- rarse definitivo. La revisión y mejora continua son esen- ciales para mantener un sistema de control de calidad eficaz. A medida que los procesos evolucionan, cambian los materiales y surgen nuevos riesgos, las estrategias de inspección deben ser revisadas y adaptadas. Auditorías periódicas y evaluaciones de rendimiento ayudan a ga- rantizar que los planes de muestreo sigan alineados con la realidad actual de la producción. Cuando las tasas de defectos disminuyen debido a mejoras en el proceso, las frecuencias de inspección pueden reducirse. Cuando apa- recen nuevos modos de fallo, los esfuerzos de inspección deben ajustarse para tenerlos en cuenta. Un enfoque di- námico del control de calidad garantiza que los fabrican- tes se mantengan proactivos en lugar de reactivos. En definitiva, optimizar un plan de muestreo no consiste en reducir el control de calidad, sino en hacerlo más inte- ligente. Las inspecciones de calidad deben ser una herra- mienta de precisión, no un instrumento torpe. En lugar de tratar todos los defectos y todas las inspecciones por igual, las empresas deben adoptar un enfoque dirigido y basado en riesgos que garantice el uso eficiente de los recursos sin comprometer los estándares más altos posibles. El mejor control de calidad no consiste en revisarlo todo, sino en saber qué revisar, cuándo y cómo revisarlo y por qué es importante◉ 71 FARMESPAÑA INDUSTRIAL · MAR/ABR 25 control de calidad Explora el mundo de la caracterización térmica en farma DES CARGA GRATIS EL EBO OK: https://netzs.ch/323

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