¿Qué retos consideras que tiene por delante la industria farmacéutica?
La industria farmacéutica enfrenta múltiples retos, desde la aceleración de la innovación hasta la necesidad de garantizar el acceso equitativo a los tratamientos. En un entorno post-pandemia, la digitalización y la personalización de los servicios de salud son áreas críticas. Además, es fundamental mantener la confianza del público mediante la transparencia y la sostenibilidad en nuestras operaciones.
¿Cuáles son las principales dificultades u obstáculos que, a tu juicio y según tu experiencia, deben afrontar las mujeres para el desarrollo de su carrera en este sector?
A menudo, las mujeres enfrentamos retos relacionados con los sesgos inconscientes y la falta de redes de apoyo sólidas en entornos de alta dirección. Aunque la situación ha mejorado, muchas todavía lidian con barreras culturales o la doble carga de equilibrar responsabilidades familiares y profesionales. La clave está en abrir caminos para todas, desde políticas corporativas hasta ejemplos visibles de éxito , una labor a la que nos ayudan desde asociaciones como Mujeres en Farma.
¿De qué modo pueden el sector educativo y las propias empresas fomentar las vocaciones femeninas en la industria farmacéutica?
Es vital que el sector educativo refuerce la presencia de referentes femeninos en áreas STEM desde edades tempranas. Por otro lado, las empresas deben fomentar políticas inclusivas, como programas de mentoring, acceso igualitario a oportunidades y entornos laborales flexibles que permitan a las mujeres desarrollar todo su potencial sin comprometer su vida personal.
¿Qué características consideras que son necesarias para cubrir un puesto de liderazgo?
Además de conocimientos técnicos sólidos, el liderazgo en la industria farmacéutica requiere visión estratégica, habilidades de comunicación y empatía. También es importante ser resiliente, capaz de tomar decisiones complejas en contextos de incertidumbre, y construir equipos diversos que aporten perspectivas únicas al negocio y tener vocación de servicio.
¿Qué punto diferenciador crees que aporta una mujer/un equipo diverso a un comité de dirección?
La diversidad en un comité de dirección aporta riqueza en la toma de decisiones, ya que combina distintas experiencias y formas de pensar. En el caso de las mujeres, nuestra capacidad de empatizar, comunicar y gestionar de manera inclusiva puede ser un motor de cambio positivo, generando culturas más colaborativas y resultados más sostenibles.
¿Has tenido en tu vida alguna mujer que te haya inspirado? ¿Alguna mentora o mentor? ¿Quién era, y de qué manera influyó en tu camino profesional?
He tenido la suerte de encontrar inspiración en varias personas a lo largo de mi carrera, pero recuerdo especialmente a un profesora de la universidad que me enseñó a enfrentar los retos con determinación y autenticidad con un mensaje claro : ‘Nunca dejes de crecer y nunca dejes de aprender’ un mantra que sigo hoy en día. Desde entonces he tratado de aplicar esa misma filosofía al apoyar a otras mujeres en sus carreras.
¿Qué consejos darías a una mujer en la IF para crecer profesionalmente?
Mi consejo sería que confíen en sí mismas y se rodeen de personas que las impulsen a avanzar y a seguir creciendo. Nunca subestimen el valor de la formación continua y busquen construir una red de contactos sólida. Además, es importante levantar la mano para asumir nuevos retos, aunque al principio puedan parecer desafiantes.
¿Cómo logras la conciliación entre tu vida personal y profesional? (hobbies, padres mayores, hijos…). ¿Qué medidas hay dentro de la industria farmacéutica que fomentan la conciliación?
Para mí, la organización es clave. Establezco límites claros y priorizo lo que realmente importa en cada momento. En la industria, cada vez hay más empresas que apuestan por horarios flexibles, trabajo remoto y beneficios que apoyan el bienestar familiar, lo cual marca una gran diferencia para muchos profesionales.
¿Por qué crees que es importante que existan proyectos como Mujeres en Farma, que buscan empoderar al talento femenino y dar visibilidad externa a la industria farmacéutica como referente de diversidad y equidad?
Proyectos como Mujeres en Farma son esenciales porque visibilizan historias de éxito, inspiran a nuevas generaciones y ayudan a crear una red de apoyo para mujeres que aspiran a crecer profesionalmente. Además, posicionan a la industria como un sector comprometido con la diversidad, lo que es clave para atraer y retener talento.