Avanzando en el análisis de estabilidad en la industria farmacéutica: la ventaja de la familia TURBISCAN®

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La tecnología TURBISCAN® está revolucionando el análisis de estabilidad en la industria farmacéutica, permitiendo mediciones eficientes y en tiempo real para mejorar la calidad y eficacia de las formulaciones.

En el desarrollo farmacéutico actual, garantizar la estabilidad física de las formulaciones es más crítico que nunca. Desde emulsiones y suspensiones hasta complejos biológicos, los formuladores necesitan herramientas analíticas que proporcionen datos precisos y reproducibles. La familia de instrumentos TURBISCAN® se ha consolidado como una tecnología de referencia, permitiendo a los científicos caracterizar los fenómenos de desestabilización con gran efectividad.

Aborda un reto clave en los laboratorios modernos: la capacidad de analizar múltiples muestras de forma eficiente. Soluciones como TURBISCAN® TOWER y el AGS (Sistema automático de muestreo) permiten realizar mediciones paralelas o secuenciales de varias muestras dentro de un mismo flujo de trabajo. Esta capacidad multiplica la productividad, siendo ideal para entornos de alta demanda como el cribado de formulaciones, estudios de estabilidad o control de calidad. Al reducir la intervención manual y permitir trabajar de forma desatendida, estos sistemas mejoran la eficacia manteniendo la consistencia de los datos.

Uno de los principales factores diferenciales de los equipos TURBISCAN® es su capacidad para adquisición y comparación de datos en tiempo real durante todo el proceso de medida. A diferencia de los sistemas convencionales, que limitan el análisis a etapas posteriores, TURBISCAN® permite monitorizar la cinética de desestabilización a medida que ocurre. Esta capacidad acelera significativamente la toma de decisiones, especialmente en las fases de cribado y optimización de formulaciones.

Otra ventaja clave es la alta frecuencia de escaneo y el número prácticamente ilimitado de mediciones por experimento. Esto garantiza la detección de mecanismos de desestabilización incluso sutiles y en etapas tempranas —como el cremado, la sedimentación, la floculación o la coalescencia— con una elevada resolución. Una capacidad limitada de escaneos podría pasar por alto cambios transitorios o rápidos, comprometiendo así la fiabilidad de los estudios de estabilidad.