La compañía farmacéutica ESTEVE, con sede en Barcelona, ha anunciado la obtención de la Certificación B Corp, un reconocimiento internacional que avala su compromiso con la sostenibilidad, la transparencia y la responsabilidad empresarial. Este sello distingue a las organizaciones que integran objetivos de impacto social y ambiental en su modelo de negocio, más allá del beneficio económico.
Para alcanzar esta certificación, gestionada por la organización sin fines de lucro B Lab, la compañía ha superado una evaluación de sus políticas ESG (Environment, Social & Governance). Entre los hitos destacados figura el Proyecto Net Zero, que busca la neutralidad climática antes de 2050. En el último ejercicio reportado, ESTEVE logró reducir su huella de carbono un 10,41% acumulado respecto a 2022, además de garantizar que el 100% de la electricidad que consume es de origen renovable.
En el ámbito social y de gobernanza, se han valorado programas como Be Wellness, dedicado al bienestar de sus 2.000 empleados, así como sus iniciativas de voluntariado global y transparencia informativa a través de su Informe Anual Integrado. Staffan Schüberg, CEO de ESTEVE, ha señalado que este hito refleja el propósito de la compañía de mejorar la vida de las personas mediante una gestión ética y regenerativa. Actualmente, solo unas 50 compañías farmacéuticas en todo el mundo forman parte de este movimiento global que integra a cerca de 10.000 empresas.