La Fundación Salvat ha inaugurado oficialmente su nueva sede central en Esplugues de Llobregat (Barcelona), ubicada en un antiguo edificio industrial rehabilitado de la calle Gall. El proyecto, liderado por la arquitecta Diana Guitart, ha transformado más de 1.100 metros cuadrados en un espacio multidisciplinar que integra el mecenazgo artístico con el rigor científico, vinculando el legado del Grupo Farmacéutico Salvat con la innovación social.
La nueva sede cuenta con un auditorio para 260 personas destinado a promover el talento joven y la música antigua, pero también proyecta un fuerte componente técnico: la primera planta se transformará en un espacio de co-working dedicado a la investigación farmacéutica. Este centro tiene como objetivo profesionalizar y dinamizar el sector, ofreciendo un entorno colaborativo para investigadores y startups que busquen desarrollar nuevas tecnologías en el ámbito de la salud.
Según Llucià Homs, director de la Fundación Salvat, este edificio nace con la vocación de ser una entidad de retorno social abierta a la ciudadanía y un polo de crecimiento para la ciencia. Con esta apertura, la institución consolida sus tres pilares estratégicos: la investigación en tecnología farmacéutica, el mecenazgo cultural y la acción asistencial hacia colectivos vulnerables.