Grifols ha cerrado el ejercicio 2025 con unos resultados sólidos que reflejan la recuperación de sus fundamentales y una estricta disciplina financiera. La compañía alcanzó unos ingresos de 7.524 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 7% (cc) respecto al año anterior. El beneficio neto se situó en 402 millones de euros, un incremento del 156,1% frente a los 157 millones de 2024, impulsado por la expansión del EBITDA y la reducción de los costes financieros.
El negocio de Biopharma se consolidó como el principal motor del grupo, con un crecimiento del 8,4% (cc) gracias a la excelente evolución de la franquicia de inmunoglobulinas (+14,7% cc). Por su parte, el EBITDA ajustado alcanzó los 1.825 millones de euros, con un margen del 24,3%. En el ámbito operativo, Grifols ha logrado hitos estratégicos en su red de autosuficiencia, destacando el éxito de su plataforma en Egipto, que ha obtenido la certificación de la EMA y posiciona al país como un hub regional para la región EMEA.
De cara al futuro, la multinacional dirigida por Nacho Abia se centra en el desapalancamiento, habiendo reducido su ratio de deuda de 4,6x a 4,2x en el último año. Para 2026, Grifols prevé un crecimiento del EBITDA de entre el 5% y el 9% y un flujo de caja libre de entre 500 y 575 millones de euros, manteniendo su objetivo de alcanzar un apalancamiento de 3,5x para el cierre de 2027.