La multinacional farmacéutica Grifols ha celebrado el acto de colocación de la primera piedra de su nuevo centro de producción en la localidad de Lliçà de Vall (Barcelona). El proyecto, cuya puesta en marcha está prevista para el año 2030, contempla una inversión inicial de 160 millones de euros en su primera fase. Las nuevas instalaciones se integrarán operativamente con el complejo que la corporación posee en Parets del Vallès, consolidando un hub biotecnológico unificado de 25 hectáreas que agrupará a más de 3.700 profesionales, incluyendo la creación de 400 nuevos puestos de trabajo directos.
La futura planta incrementará en tres millones de litros anuales la capacidad de fraccionamiento de plasma de Grifols en el continente europeo. El centro productivo albergará instalaciones específicas para el fraccionamiento de plasma, infraestructuras de operaciones logísticas, almacenes avanzados y un laboratorio de análisis farmacéutico. El diseño, ingeniería y ejecución de las obras correrá a cargo de Grifols Engineering, la división especializada del grupo encargada del desarrollo de instalaciones biofarmacéuticas de alta tecnología.
Designada como proyecto estratégico por la Generalitat de Catalunya, la infraestructura ha sido concebida bajo el concepto de smart factory, empleando la digitalización y la analítica avanzada de datos para la optimización de los procesos industriales. En términos de sostenibilidad medioambiental, el campus operará al 100% con energía eléctrica de origen renovable y proyecta la incorporación de una planta de biogás para cubrir hasta el 30% de la demanda interna de gas natural. Mediante estos sistemas inteligentes de gestión, Grifols estima alcanzar una reducción del 60% en sus emisiones contaminantes, una mejora del 15% en los ratios de eficiencia energética y un ahorro neto de agua del 20% en comparación con instalaciones industriales convencionales.