La Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) ha iniciado un periodo de consulta pública de 60 días, que se extenderá hasta el 25 de mayo, sobre la propuesta de restricción de las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS). El borrador, elaborado por el Comité de Análisis Socioeconómico (SEAC) bajo el marco reglamentario REACH, plantea una prohibición general de estos compuestos, conocidos como "químicos eternos", debido a su persistencia ambiental y sus efectos adversos en la salud humana.
La Federación Europea de Industrias y Asociaciones Farmacéuticas (EFPIA) ha manifestado su preocupación ante el alcance de esta medida. Según la patronal europea, la restricción afectaría directamente a 139 principios activos (APIs) que contienen PFAS y pondría en riesgo el suministro de más de 650 medicamentos esenciales. Además de su presencia en fármacos, estos materiales son críticos en la fabricación de materias primas, reactivos, dispositivos médicos y sistemas de envasado primario, donde actualmente no existen sustitutos viables a corto plazo.
El proceso de evaluación continuará a lo largo de los próximos meses mediante encuestas sectoriales para analizar la viabilidad técnica y los costes socioeconómicos de la transición. Se espera que el SEAC emita su decisión final a finales de 2026. De no aprobarse derogaciones específicas e indefinidas para el sector salud, la industria advierte de posibles retiradas de productos en un horizonte de 18 meses tras la entrada en vigor de la normativa.