La industria farmacéutica innovadora ha intensificado su esfuerzo inversor en España, registrando un incremento del 40% en I+D durante el último lustro. Según los datos de la Encuesta de I+D 2025 presentada por Farmaindustria, la inversión sectorial alcanzó los 1.775 millones de euros en 2025, consolidando la tendencia de crecimiento tras los 1.647 millones invertidos en el ejercicio anterior.
Este dinamismo económico ha tenido un impacto directo en el empleo de alta cualificación. El número de profesionales dedicados exclusivamente a labores de investigación y desarrollo ha pasado de 6.000 en 2023 a una previsión de 7.100 al cierre de 2025, lo que supone un avance del 18%. Actualmente, el 90% de estos trabajadores cuenta con titulación universitaria, reforzando el papel del sector como motor de talento especializado. En términos globales, la industria emplea ya a más de 56.000 personas de forma directa en el país.
El informe destaca que la investigación clínica acapara la mayor partida presupuestaria, con 1.003 millones de euros destinados a ensayos clínicos en 2025 (un 11% más que en 2024). Especial relevancia adquieren las fases tempranas (I y II), que ya representan el 38% de la inversión clínica. Javier Urzay, subdirector general de Farmaindustria, ha señalado que, pese al liderazgo actual, es necesario adoptar medidas urgentes para mantener la competitividad de España frente a la creciente competencia internacional y asegurar la retención de la innovación biomédica.