¿Puede ser el acondicionamiento del medicamento más creativo?

El sector farmacéutico es uno de los más regulados, en todos sus aspectos. Esto afecta a la investigación, a la producción y también a la comercialización. Este artículo centrará su atención precisamente en los aspectos de la comercialización y al acondicionamiento del medicamento, nos vamos a referir en este artículo. Sin la intención de eludir la norma, más bien al contrario, respetándola escrupulosamente, es posible trabajar en la imagen, en la marca (branding) y en la ex

El sector farmacéutico es uno de los más regulados, en todos sus aspectos. Esto afecta a la investigación, a la producción y también a la comercialización. Este artículo centrará su atención precisamente en los aspectos de la comercialización y al acondicionamiento del medicamento, nos vamos a referir en este artículo.

Sin la intención de eludir la norma, más bien al contrario, respetándola escrupulosamente, es posible trabajar en la imagen, en la marca (branding) y en la experiencia del usuario (UX/UI) de un medicamento para mejorar la percepción del consumidor acerca del fabricante. Poniendo como ejemplo otro sector, todos sabemos que el éxito vendiendo smart phones o reproductores de música no está en los componentes de las máquinas, ni siquiera en sus prestaciones (que a veces son fácilmente superables) sino en crear una imagen fuerte de marca alineada con los valores que buscan los consumidores y una experiencia de usuario diferencial. Estos aspectos antepuestos a todo lo demás consiguen crear fans más que clientes fidelizados. Y ese objetivo se puede trasladar a cualquier sector, incluido el farmacéutico.

El medicamento bajo prescripción posee fuertes limitaciones en lo referido a los acondicionamientos primario y secundario, es decir, al packaging. Sin embargo, las limitaciones al carácter publicitario no implican que no se pueda trabajar en experiencia de usuario o en poder crear una imagen fuerte diferente a la de la competencia. Por ejemplo, y hablando del acondicionamiento primario, ¿no se puede innovar pensando en el usuario? No sólo es útil la información que establece la ley en relación a la composición o la denominación sino aquella que puede ser útil para la administración del medicamento (como quiénes marcan los días de la semana en un blíster de comprimidos de tratamiento). Por otro lado y sin caer en la comunicación publicitaria, ¿no se puede trabajar mejor el acondicionamiento secundario para que la imagen de un producto y la empresa que hay detrás sean más reconocibles para el comprador? Al final, hacer marca, posicionar al laboratorio en la mente del consumidor permitirá priorizarlo en sus preferencias, lo que ayudará a vender genéricos, medicamentos sin prescripción, productos alimentarios o productos cosméticos. Ser un referente en salud para el cliente es lo que llevan haciendo con éxito durante años las marcas más potentes de productos de venta en herbolarios. Todo este razonamiento es igualmente válido para el caso de las Especialidades Farmacéuticas Publicitarias, con el añadido de que los productos se enfrentan a la competencia. En ese caso un buen diseño (que también incluiría el naming, o denominación del producto) y una experiencia del usuario diferencial, pueden convertir a un producto en un best-seller. Ahí, la innovación en todos los aspectos del diseño, las ideas frescas y disruptivas, son claves para liderar el mercado.

Y luego está todo lo demás. Las oficinas de farmacia son, cada vez más, tiendas de salud y cuidados. Para la publicidad de los ya mencionados productos alimentarios o cosméticos la farmacia ofrece innumerables posibilidades para la ubicación de piezas de PLV. Combinando elementos temporales, orientados a las campañas estacionales de determinados productos, con otros permanentes centrados en valores de la marca se puede lograr impulsar ventas globales creando sinergias entre toda la oferta. Otros sectores, de mercados maduros y alta competitividad, llevan años empleando estos sistemas para atraer clientes, empleando el propio mobiliario de las tiendas como soporte para piezas publicitarias temporales que se sustituyen fácilmente por unas nuevas en cuanto se lanzan promociones.

¿Puede ser el acondicionamiento del medicamento más creativo?

El sector farmacéutico es uno de los más regulados, en todos sus aspectos. Esto afecta a la investigación, a la producción y también a la comercialización. Este artículo centrará su atención precisamente en los aspectos de la comercialización y al acondicionamiento del medicamento, nos vamos a referir en este artículo.

Sin la intención de eludir la norma, más bien al contrario, respetándola escrupulosamente, es posible trabajar en la imagen, en la marca (branding) y en la experiencia del usuario (UX/UI) de un medicamento para mejorar la percepción del consumidor acerca del fabricante. Poniendo como ejemplo otro sector, todos sabemos que el éxito vendiendo smart phones o reproductores de música no está en los componentes de las máquinas, ni siquiera en sus prestaciones (que a veces son fácilmente superables) sino en crear una imagen fuerte de marca alineada con los valores que buscan los consumidores y una experiencia de usuario diferencial. Estos aspectos antepuestos a todo lo demás consiguen crear fans más que clientes fidelizados. Y ese objetivo se puede trasladar a cualquier sector, incluido el farmacéutico.

 

El medicamento bajo prescripción posee fuertes limitaciones en lo referido a los acondicionamientos primario y secundario, es decir, al packaging. Sin embargo, las limitaciones al carácter publicitario no implican que no se pueda trabajar en experiencia de usuario o en poder crear una imagen fuerte diferente a la de la competencia. Por ejemplo, y hablando del acondicionamiento primario, ¿no se puede innovar pensando en el usuario? No sólo es útil la información que establece la ley en relación a la composición o la denominación sino aquella que puede ser útil para la administración del medicamento (como quiénes marcan los días de la semana en un blíster de comprimidos de tratamiento). Por otro lado y sin caer en la comunicación publicitaria, ¿no se puede trabajar mejor el acondicionamiento secundario para que la imagen de un producto y la empresa que hay detrás sean más reconocibles para el comprador? Al final, hacer marca, posicionar al laboratorio en la mente del consumidor permitirá priorizarlo en sus preferencias, lo que ayudará a vender genéricos, medicamentos sin prescripción, productos alimentarios o productos cosméticos. Ser un referente en salud para el cliente es lo que llevan haciendo con éxito durante años las marcas más potentes de productos de venta en herbolarios. Todo este razonamiento es igualmente válido para el caso de las Especialidades Farmacéuticas Publicitarias, con el añadido de que los productos se enfrentan a la competencia. En ese caso un buen diseño (que también incluiría el naming, o denominación del producto) y una experiencia del usuario diferencial, pueden convertir a un producto en un best-seller. Ahí, la innovación en todos los aspectos del diseño, las ideas frescas y disruptivas, son claves para liderar el mercado.

 

Y luego está todo lo demás. Las oficinas de farmacia son, cada vez más, tiendas de salud y cuidados. Para la publicidad de los ya mencionados productos alimentarios o cosméticos la farmacia ofrece innumerables posibilidades para la ubicación de piezas de PLV. Combinando elementos temporales, orientados a las campañas estacionales de determinados productos, con otros permanentes centrados en valores de la marca se puede lograr impulsar ventas globales creando sinergias entre toda la oferta. Otros sectores, de mercados maduros y alta competitividad, llevan años empleando estos sistemas para atraer clientes, empleando el propio mobiliario de las tiendas como soporte para piezas publicitarias temporales que se sustituyen fácilmente por unas nuevas en cuanto se lanzan promociones.

 

Autores: Mola Studio 

Estudio de diseño gráfico especializado en branding, packaging, PLV y UX/UI.