Desvincular el local del fondo de comercio se consolida como estrategia de rentabilidad en las oficinas de farmacia

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La separación patrimonial entre el inmueble y el fondo de comercio en las farmacias españolas está ganando terreno como una táctica para maximizar la eficiencia financiera, según el "Informe 2026 sobre Rentabilidad y Ventajas Fiscales en Farmacias".

La separación patrimonial entre el inmueble físico y el fondo de comercio se está consolidando en España como una herramienta estratégica para maximizar la eficiencia financiera en las oficinas de farmacia. Según concluye el “Informe 2026 sobre Rentabilidad y Ventajas Fiscales en Farmacias”, elaborado por la consultora financiera Mancipi, la tradición cultural de vincular la propiedad de las paredes a la seguridad del negocio puede suponer un freno a la competitividad sectorial al inmovilizar grandes volúmenes de capital en activos estáticos. El análisis sectorial contrapone la tasa de propiedad de inmuebles comerciales en España, que roza el 75%, con el modelo del mercado farmacéutico de Alemania, donde esta ratio se sitúa en el 49% debido al uso estandarizado del arrendamiento como mecanismo para dotar de flexibilidad y agilidad operativa a las boticas.

Para trasladar esta lógica financiera a las oficinas de farmacia nacionales, el operador especializado ha impulsado un modelo de negocio basado en la adquisición directa del local comercial, proporcionando al titular de la licencia una inyección de liquidez inmediata equivalente al valor íntegro del inmueble. Como contrapartida, el farmacéutico mantiene la explotación continuada del espacio mediante un contrato de arrendamiento blindado a 20 años que incorpora cláusulas de flexibilidad operativa y opciones de recompra futura. Esta reestructuración del balance permite a los titulares eliminar el endeudamiento bancario previo o, en su defecto, destinar los fondos liberados a planes de modernización técnica de las instalaciones, tales como reformas estructurales, implantación de Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD) o proyectos de robotización de almacenes.

Desde una perspectiva estrictamente tributaria, el informe técnico destaca que la conversión del activo inmobiliario en un gasto corriente de explotación ofrece una palanca de optimización fiscal considerable. Beatriz González, socia y legal advisor de Mancipi, ha precisado que, dado que este segmento tributa bajo el régimen especial de recargo de equivalencia, el coste derivado del canon de alquiler resulta deducible al 100% en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). El documento ilustra esta viabilidad mediante auditorías de casos reales en la Comunidad de Madrid, donde la transición desde un modelo patrimonialista tradicional a uno de arrendamiento estratégico permitió elevar las deducciones fiscales anuales desde los 6.000 euros iniciales hasta los 37.000 euros, revirtiendo la liquidez en automatizaciones comerciales que incrementaron la facturación de las farmacias en un 15%.